Mirando al Pacífico: internacionalización de la educación superior y movilidad académica en un proceso de integración regional

Juan Jesús Morales Martín[1]

Universidad Bernardo O´Higgins

Santiago de Chile

 

  1. El contexto geoestratégico.

El surgimiento de nuevos ejes geopolíticos en América Latina y de diferentes modelos de integración regional coexistentes amerita una reflexión sobre los matices y los intereses que se entrecruzan entre los Estados de esta parte del mundo. La internacionalización de la educación superior y la movilidad académica y estudiantil no están quedando al margen de las actuales relaciones internacionales latinoamericanas, siendo, de hecho, prioridades de la política exterior de uno de los procesos de integración regional más ambiciosos y actuales como es el de la Alianza del Pacífico. Por tal motivo, en esta colaboración, pretendemos acercarnos a este proceso en cuanto a sus directrices y expectativas de cooperación académica.[2] No obstante, antes, es conveniente describir brevemente la lógica original y la coyuntura de este proceso.

Para empezar, debemos señalar que la Alianza del Pacífico es una iniciativa de integración regional conformada por Chile, Colombia, México y Perú, establecida en abril de 2011 y constituida formal y jurídicamente el 6 de junio de 2012 a través de un Acuerdo Marco entre estos países. La Alianza cuenta también con 32 países observadores del proceso y está abierta a aceptar nuevos integrantes, siendo Costa Rica y Panamá candidatos a formar parte próximamente de la membrecía de esta iniciativa. En la actualidad, la Alianza del Pacífico aspira a convertirse en una plataforma de articulación política, si bien tiene un claro carácter comercial y financiero, pues nació con la intención de formar un bloque regional económico que ayude a crear mercados atractivos entre sus países miembros y conseguir así mayor competitividad a nivel internacional. De hecho, los países de la Alianza representan cerca del  40% total del Producto Interno Bruto (PIB) de América Latina y el Caribe.[3]

Aunque cuenta como uno de sus máximos intereses proyectarse al mundo, tiene un especial énfasis en el Pacífico asiático, al ser esta zona geográfica el principal centro de las actividades económicas y de procedencia de las inversiones extranjeras que reciben estos países miembros.[4] Precisamente, esa atención y mirada hacia al Pacífico es lo que define a este modelo de integración regional como un proceso que impulsa el desarrollo económico, comercial, la competitividad y la cooperación efectiva entre sus miembros en el marco de una economía global.  De hecho, uno de sus grandes acuerdos ha sido el propiciar una zona de libre comercio a partir de varios acuerdos arancelarios que permiten actualmente que más del 90% de los productos de estos cuatro países estén liberados. Junto con esta liberalización económica, la Alianza del Pacífico también quiere contribuir, según sus enunciados, a ser una zona de libre tránsito de personas y, sobre todo, como reflejan las palabras de Enrique Peña Nieto, “contribuir a una mayor integración de los pueblos que la integran, y de reflejar esa integración en toda la región, especialmente de América Latina”.[5] Para conseguir tal fin de integración social, y más allá de los objetivos descritos de desarrollo y crecimiento económico, la Alianza quiere valerse de la cooperación académica internacional a partir de la Plataforma de Movilidad Académica y Estudiantil, la cual otorga becas a estudiantes de los cuatro países para que realicen sus estudios en un país miembro de la Alianza. Veamos esta propuesta con más detalle.

  1. La Plataforma de Movilidad Académica y Estudiantil de la Alianza del Pacífico.

En paralelo a los avances estratégicos y económicos, la Alianza del Pacífico ha ido obteniendo acuerdos importantes en materia de movimiento de personas y de cooperación. Precisamente, un componente clave en este proceso de integración regional fue la puesta en marcha a finales de 2012 de una Plataforma de Movilidad Académica y Estudiantil que concede becas tanto para los estudios formales como para la investigación y la docencia.[6] Esta iniciativa tiene como objetivo facilitar la movilidad académica y “contribuir a la formación de capital humano avanzado a través de intercambios tanto a nivel de estudiantes de pregrado como de doctorado, así como de docentes universitarios en instituciones de educación superior colombianas, chilenas, mexicanas y peruanas”.[7] De esta forma, pueden ser beneficiarios de las becas los ciudadanos de Chile, Colombia, México y Perú que tengan un vínculo académico como alumno de pregrado, alumno de doctorado, docente o investigador con alguna universidad y/o instituto profesional de estos países para así poder disfrutar de estancias de formación e investigación en el extranjero.

Las becas tienen una duración máxima de un semestre académico para pregrado. Además, para postular, los estudiantes de pregrado deben haber cursado al menos el 50% de su malla curricular y contar, por lo general, con un buen promedio académico.[8] Asimismo, la universidad de origen debe tener convenio con alguna de las universidades especificadas en la convocatoria, de modo que se asegure la convalidación total del intercambio cursado en la universidad receptora.[9] En los casos de doctorado e intercambio de profesores e investigadores, la duración mínima es de tres semanas y una duración máxima de dos semestres o un año académico. Las becas cuentan con beneficios del total de la matrícula, transporte internacional de ida y vuelta, manutención  mensual y seguros médicos.

La Plataforma de Movilidad Académica y Estudiantil de la Alianza del Pacífico es gestionada y coordinada por diversas administraciones públicas y organismos gubernamentales de cada país miembro. En Chile, está a cargo la Agencia de Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores (AGCI), en Colombia el Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios en el Exterior (ICITEX), en México la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID), y en Perú el Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (PRONABEC).[10] Al año, esos organismos abren dos convocatorias (15 de enero al 30 de mayo y 1 de agosto al 15 de noviembre), ofreciendo cada país anualmente a los otros Estados miembros un total de 100 becas (75 para movilidad de pregrado y 25 para movilidad de doctorados e intercambio de docentes e investigadores). Desde que se llevó a cabo la primera convocatoria en el primer semestre de 2013 y hasta noviembre de 2014, que son los datos que disponemos, han otorgado 656 becas en cuatro convocatorias. De ellas, 157 han sido entregadas por el gobierno colombiano, 186 por Chile, 177 por México y 136 por Perú. A la fecha de hoy, han sido beneficiados  por el programa 175 colombianos, 203 mexicanos, 106 chilenos y 172 peruanos.[11]

Por último, es necesario señalar que este programa de becas tiene unas áreas de interés claramente definidas por los objetivos estratégicos de inserción económica internacional y de apertura de mercados de la Alianza del Pacífico. De esta forma, los temas principales que financia son: negocios, finanzas, comercio internacional, administración pública, ciencia política, turismo, economía, relaciones internacionales, medio ambiente y cambio climático. Incluye sin embargo otras áreas tales como ingeniería, ciencia y tecnología y ciencias exactas, entre otros. También recientemente ha incorporado cultura, deportes y gastronomía.[12]

  1. Conclusiones.

Podemos concluir, en apretada síntesis, que la Alianza del Pacífico puede ser una estrategia de notable diplomacia comercial, con visibles logros económicos, con un mercado integrado regional cada vez más unificado y más abierto al mundo, especialmente a Asia. Pero, no podemos decir lo mismo de los iniciales frutos de su programa de movilidad académica, todavía mínimos o reducidos aunque, sí, estamos en condiciones de afirmar que la movilidad académica y estudiantil es un instrumento clave en las políticas de integración y cooperación entre países, como así demuestra el caso de la Alianza del Pacífico. De hecho, su programa de becas, aún en una fase de crecimiento, viene a sumarse a otras iniciativas latinoamericanas que hacen de la región una de las zonas más dinámicas del mundo en cuanto a internacionalización de la educación superior.

No obstante, la Plataforma de Movilidad Académica y Estudiantil de la Alianza aún tiene que seguir perfilando y consolidando su oferta de becas en cuanto a su número y, sobre todo, en cuanto a su temática y sus destinatarios. Siendo meritorio este ánimo de promover la vinculación y el conocimiento mutuo entre estudiantes y académicos de sus cuatro países miembros, es en efecto cuestionable el tono “economicista”, “cientificista” o “profesionalista” de las temáticas de interés que se financian. No negamos, con esta crítica, la necesidad de recurrir a la economía, a las ciencias duras o aplicadas y a la técnica para formar el “capital humano”,  es decir personas, o entender  los desafíos de la actual coyuntura regional y mundial. Tampoco dudamos de la urgencia de la hora para nuestra región en cuanto a los efectos del cambio climático. Pero sí creemos que una mayor atención a patrocinar formación y estancias de investigación relacionadas con las humanidades y las ciencias sociales ayudaría, sin duda alguna, a formar una mirada más amplia y cabal sobre lo que sucede en este lado del Pacífico,  y, sobre todo, ayudaría a pensar a la propia Alianza bajo una dimensión más latinoamericana. También, por supuesto, no discriminaría  a futuros candidatos de esas disciplinas y de otros países.

Pero, claro está, el futuro y la auténtica vocación integradora de este programa de becas chocan con el gran dilema que encierra la misma Alianza del Pacífico en  sus primeros pasos: ¿aspirar a convertirse en un “Erasmus latinoamericano” o continuar con una cooperación académica de bloque? Para dar luz sobre esta pregunta, y como última reflexión, vale la penar considerar las asimetrías y tensiones regionales existentes entre la Alianza y los otros mecanismos regionales de integración como el Mercosur y la Asociación de Estados del Caribe. En un contexto en el que convergen estos procesos, muy diferentes y distantes entre sí en cuanto a sus propios objetivos y a sus formas de entender la globalización económica o el papel del Estado y su relación con la sociedad, es conveniente la búsqueda de vínculos de  entendimiento y de diálogo con tal de conformar un regionalismo mucho más fructífero, plural y constructivo.[13] Seguramente una apertura del programa de becas de la Alianza del Pacífico en cuanto a más países y disciplinas  ayudaría a este propósito.


[1] Doctor en Sociología  por la Universidad Complutense de Madrid (2012), actualmente se desempeña como investigador en la Universidad Bernardo O’Higgins de Santiago de Chile. Ha sido becario postdoctoral del CONICET en el Instituto de Ciencias Sociales, Humanas y Ambientales del CCT-Mendoza (Argentina). Ha  realizado estancias de investigación en el CIESAS de Ciudad de México, en la División de Desarrollo Social de la CEPAL, en Santiago de Chile, y en el CINVESTAV de Ciudad de México. Sus áreas de investigación se centran en la historia de la sociología latinoamericana, las redes académicas e intelectuales interamericanas, la circulación del conocimiento y la movilidad académica en América Latina. Entre sus libros destacan: (ed.) Américo Castro (Ediciones de Cultura Hispánica, Madrid, 2012), (ed.) Juan Francisco Marsal (Ediciones de Cultura Hispánica, Madrid, 2009), y (ed.) Panorama de la sociología contemporánea, de José Medina Echavarría (El Colegio de México, 2008). Este articulo ha sido  escrito con apoyo de la Red Temática sobre Internacionalización y Movilidades Académico-científicas (RIMAC-CONACYT), proyecto n. 260402, coordinada por el CINVESTAV, México.

[2]En esta colaboración seguimos la recomendación lanzada por Juan José Ramírez Bonilla de reflexionar sobre los programas de movilidad estudiantil y académica de la Alianza para el Pacífico en su interesante trabajo “Internacionalización de la educación superior. Experiencias de cooperación académica en la región del pacífico”, OBSMAC, 11 de noviembre de 2014.

http://www.iesalc.unesco.org.ve/index.php?option=com_content&view=article&id=3546:internacionalizacion-de-la-educacion-superior-experiencias-de-cooperacion-academica-en-la-region-del-pacifico&catid=201:experiencias-y-programas&Itemid=770&lang=es

[3] http://alianzapacifico.net/documents/2014/ABC_ALIANZA_PACIFICO_2014.pdf

[4] El mismo nombre de Alianza del Pacífico es sintomático no solamente de la situación geográfica de sus cuatro países miembros, sino de la decidida vocación transoceánica de éstos por fortalecer de forma conjunta los lazos de cooperación económica con Asia y así poder beneficiarse de intercambios comerciales alrededor de las “commodities” y de las inversiones asiáticas en los países miembros para el desarrollo de infraestructuras y de  abastecimiento energético.  Aquí el foco de la Alianza está puesto, particularmente, en las relaciones con China.

[5] “Conferencia de prensa en el marco de la VII Cumbre de la Alianza del Pacífico”, Cali, Colombia, 29 de mayo de 2013. Recurso electrónico disponible en: http://alianzapacifico.net/conferencia-de-prensa-en-el-marco-de-la-vii-cumbre-de-la-alianza-del-pacifico-que-tuvo-lugar-en-esta-ciudad/

[6] La Alianza del Pacífico avanza hacia la libre movilidad de personas y a una mayor cooperación entre sus miembros. http://alianzapacifico.net/la-alianza-del-pacifico-avanza-hacia-la-libre-movilidad-de-personas-y-hacia-una-mayor-cooperacion-entre-sus-miembros/

[7] http://alianzapacifico.net/cooperacion/

[8] http://alianzapacifico.net/alianza-del-pacifico-lanzo-programa-2015-de-becas-para-universitarios-academicos-e-investigadores-chilenos/

[9] Actualmente participan 184 instituciones académicas de grado superior de Chile (34), Colombia (61), México (46) y Perú (43) en este programa de becas y de movilidad académica de la Alianza del Pacífico. Un listado más detallado de las universidades o institutos tecnológicos participantes de cada país miembro se puede consultar en los siguientes enlaces.

Chile: http://becas.agci.cl/horizontal/docs/cv_96/Anexo%20IV%20(Lista%20universidades)_Actualizado.pdf

Colombia: http://www.icetex.gov.co/dnnpro5/becas/programasespeciales/plataformaalianzapac%C3%ADfico/universidadesparticipantes

México: http://amexcid.gob.mx/index.php/component/content/article/1899

Perú: http://www.pronabec.gob.pe/descargas/bases_alianza.pdf

[10] Una información más concreta y detallada sobre la convocatoria de estas becas en cada país miembro de la Alianza del Pacífico se puede consultar en los siguientes enlaces.

Chile-AGCI: http://www.agci.cl/index.php/becas/novedades-sobre-becas-extranjeros/913-seleccion-plataforma-de-movilidad-estudiantil-alianza-del-pacifico

Colombia-ICITEX: http://www.icetex.gov.co/dnnpro5/es-co/becas/programasespeciales/plataformaalianzapac%C3%ADfico.aspx

México-AMEXCID: http://amexcid.gob.mx/index.php/plataforma-de-movilidad-estudiantil-y-academica-de-la-alianza-del-pacifico-mx

Perú-PRONABEC: http://www.pronabec.gob.pe/2015_beca_alianza.php

[11] http://alianzapacifico.net/colombia-realizo-lanzamiento-de-la-v-convocatoria-de-becas-de-alianza-del-pacifico/

[12] http://alianzapacifico.net/alianza-del-pacifico-lanzo-programa-2015-de-becas-para-universitarios-academicos-e-investigadores-chilenos/

[13] Uno de los primeros pasos de acercamiento entre la Alianza del Pacífico y el Mercosur se produjo el pasado mes de noviembre de 2014 en Santiago de Chile, cuando ministros de Relaciones Exteriores y de Comercio de diferentes países de estos dos bloques se reunieron en el seminario “Diálogo sobre Integración Regional: Alianza del Pacífico y Mercosur”. Este evento fue inaugurado por la Presidenta Michelle Bachelet y sirvió para tender puentes entre estos dos procesos de integración regional. Para más información véase: http://alianzapacifico.net/alianza-del-pacifico-y-mercosur-dialogaran-en-chile-sobre-integracion-regional/


Texto Disponible en PDF: Opinion-MoralesMartín

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